Escrito por: Esteban Gómez // No Comments

Los medios tradicionales de pago también pueden ser utilizados en Internet. El más extendido es sin duda el pago contra-reembolso. En vez de pagar con nuestra Tarjeta de Crédito en el momento de realizar la compra, pagamos en el momento de recibir el producto/servicio adquirido.

No todas las empresas ofrecen este medio de pago puesto que para ellos supone un riesgo, el de que finalmente el cliente no quiera la mercancía y la empresa tenga que acarear los gastos de envío y reenvío del paquete (siempre en caso de comprar un producto “físico”). La mayoría de empresas que ofrece el contra-reembolso cobra un precio suplementario por este concepto. Desde el punto de vista del consumidor es un sistema de pago “seguro” en el sentido de que no paga hasta recibir el pedido.

Otro medio de pago es realizar un ingreso o transferencia a la cuenta bancaria de la tienda (antes de que nos envíe la compra). Esta modalidad nos puede ser útil si no disponemos de Tarjeta de Crédito, si la empresa no tiene una pasarela de pago disponible o si simplemente no queremos (o desconfiamos) pagar con la Tarjeta de Crédito. Es de notar que los bancos suelen cobrar comisiones muy grandes cuando se trata de transferencias bancarias internacionales.

En caso de que el producto o servicio requiera un pago periódico, por ejemplo la suscripción a una web de pago o a una revista, podemos domiciliar el pago a nuestra cuenta bancaria, con lo que la empresa nos irá cobrando la cantidad estipulada cada cierto tiempo.

Por último, decir que en algunas tiendas on-line también podemos pagar mediante cheque a nombre de la empresa o por giro postal, aunque estas modalidades no suelen ser muy usadas.

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