Escrito por: Esteban Gómez // No Comments

¿Qué cosas comprar por Internet?
Te aconsejamos que solo compres por Internet cuando tengas una seguridad muy alta respecto al producto que necesitas. Supongamos que te has matriculado en un curso y el profesor te dice que debes comprar un libro concreto. Te dirá el título y autor. Quizá ese libro no esté disponible en las librerías de tu localidad o quizá encuentres un precio más económico en alguna tienda por Internet. Pero podrás tener mucha certeza a la hora de saber si eliges el producto adecuado. Como mucho tendrás que elegir entre una edición normal y otra de bolsillo, y caben pocas alternativas más.

Ahora pongamos un caso totalmente opuesto. Supongamos que quieres comprar una cámara digital; hay muchas, de precios y prestaciones muy variadas. Salvo que seas un experto en ese tema, te asaltarán mil dudas a la hora de elegir. Como siempre, los vendedores resaltan las cualidades más ventajosas del producto que ofrecen, ocultando o minimizando las malas de ese mismo producto. Así pues, es posible que elijas un producto inadecuado a tus necesidades o que oculte carencias y defectos.

¿La cámara tiene visor óptico (de “mirilla”) o solo LCD? ¿Qué tipo de pilas o baterías usa? ¿La cámara viene con un primer juego de pilas/baterías o lo tienes que comprar aparte? ¿Cuántas fotos se pueden hacer con un juego de pilas/baterías? ¿Incluye cargador de baterías? ¿Qué tipo de memoria lleva la cámara? ¿Cuántas fotos se pueden hacer con esa memoria? ¿Cuánto cuesta otra memoria de mayor capacidad? ¿Se incluye un lector de memorias, acoplable al ordenador? ¿La cámara viene con el cable para conectarla directamente al ordenador? ¿El cable es USB o de otro tipo? ¿Añade también cable analógico para ver las fotos en la TV? ¿Incluye un disco con software y controladores (“drivers”)? ¿Qué tipo de programas trae ese disco? ¿Qué tipo (extensión) de archivos son transferidos al ordenador? ¿Para qué sistema operativo son los controladores? ¿Qué manuales trae? ¿Vienen impresos dichos manuales, o tienes que imprimirlos tú a partir de un archivo? ¿Están en español los manuales y el software? ¿La cámara viene con funda o trípode? ¿Puedes adquirir posteriormente otros accesorios, en el caso de que los necesites?

La mayoría de las ofertas por Internet no suelen ofrecer estos detalles. Por lo tanto tienes una posibilidad mucho mayor de elegir una cámara que no te satisfaga. También tienes el riesgo de pagar un precio demasiado alto: quizá podrías haber elegido otro producto de coste y características inferiores que también hubiera sido adecuado para ti. En un caso complejo como éste es preferible no comprarlo a través de Internet.

Analizando la oferta seleccionada
Trata de asegurarte de que la descripción del objeto pone de forma concreta todas las características importantes de ese producto. En la medida de lo posible, comprueba también que sirva para el uso que tú le darás, y que incluya todos los accesorios que necesites, instrucciones, elementos imprescindibles para el montaje, etc. Igualmente, comprueba el tipo y precio de otros accesorios, complementos o repuestos que puedas necesitar con posterioridad, así como su disponibilidad.

Además de los datos del vendedor, sus ofertas deben incluir, como mínimo, los siguientes detalles:

– Características del producto.
– Precio y posibles gastos de transporte.
– Forma de pago.
– Sistema de entrega, y plazo de entrega.
– Plazo de validez de la oferta.

La página web que muestra el artículo seguramente no incluya todos estos datos. Algunos de ellos son comunes para todos los productos ofrecidos por ese vendedor y suelen especificarse en una página general de “condiciones”, que comentáremos  a continuación.

Las “condiciones” del vendedor.
Antes se ha hablado del documento de “condiciones” que la empresa aplica a todas sus ventas. Léelo, porque es importante. Ese texto puede tener condiciones particulares que no habías imaginado. Por ejemplo, puede indicar que se aplicará algún tipo de recargo económico si eliges la modalidad de pago contra-reembolso. Pues tenlo en cuenta. El mismo hecho de la compra implica que aceptas esas condiciones, como si las firmases.

¿Por qué es importante leerse este contrato? Porque ese contrato va más allá de los mínimos legales. Por ejemplo, ahí especifica cuál es la responsabilidad del vendedor cuando pase el tiempo y ese vendedor no esté obligado a mantener las garantías legales.

Mira también lo que dice el contrato sobre envíos publicitarios posteriores, y sobre el uso que harán de tus datos personales.

Es importante que exista un teléfono de atención al cliente, por si necesitamos consultar cualquier asunto relacionado con la compra o con el producto, incluso después de haberlo recibido. Pero ten cuidado con los números de tarifación adicional. Si tienes un problema (por ejemplo, recibes un producto defectuoso), tú no tienes que pagar una llamada con recargo que, además, conlleve beneficios económicos para el vendedor. Debe haber un número de teléfono en el que consultar, y ese número no debe conllevar recargo.

Visto todo esto, si el vendedor te parece aceptable, ya puedes dar los últimos pasos para finalizar la compra.

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